Acabas de salir de un parto difícil, o fácil, y estás agotada. Llevas días sin poder dedicarte más de cinco minutos seguidos (y eso con suerte). Estás durmiendo poco, a ratitos. Nunca has sentido tal montaña rusa de emociones como en estos momentos. Lloras de felicidad, pero también de agobio. 
Sin embargo, lo tienes claro: este momento es fugaz. Sabes que, en pocas semanas, tu bebé será otra personita. Que irá desapareciendo esa fragilidad para dar lugar a alguien distinto -más despierto, curioso, atento.
Así que decides llamarme para tener (¡por fin!) unas fotos de toda la familia junta. En la que salgáis todos: su papi y su mami, sus hermanos o hermanas mayores -y quizá incluso alguna tía favorita o el abuelo que viva en casa. 
Mis sesiones de familia a domicilio no incluyen fotografía de tipo newborn. Tu bebé será fotografiado tal y como vive, es decir, prácticamente siempre en tus brazos o en los de papi. Al pecho, siendo cambiado, arrullado, paseado por la casa, cantado al oído, besado en la coronilla. Todos los momentos son importantes, sobre todo los más nimios, porque son los primeros que olvidamos.
Te daré todas las fotos, sin límite máximo, editadas con amor y sencillez, sin marca de agua, en formato de alta resolución, en un plazo máximo de dos semanas. Porque si espero mucho más, cuando las recibas ese bebé ya será otro, completamente distinto, ¿verdad?
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